
La víspera de San Nicolás, los criados de San Nicolás suelen anunciar la llegada del generoso santo distribuyendo pepernoten (y otras golosinas). Esa noche echan los pepernoten por la sala y los niños se esfuerzan por recoger la mayor cantidad posible de esos dulces. Los pepernoten no se deben comer recién hechos. Por tanto es mejor prepararlos unos días antes del 5 de diciembre y guardarlos en un bote donde se conservan unas semanas.
para unas 50 unidades:
100 gramos de mantequilla blanda
125 gramos de azúcar terciado
2 cucharillas de especias de speculaas
una pizca de sal
250 gramos de harina con levadura
unas cucharadas soperas de leche
una nuez de mantequilla
Mezclar la mantequilla, el azúcar, las especias de speculaas y la sal en un bol, preferiblemente con una batidora o una trituradora, hasta tener una masa cremosa. Añadir poco a poco la harina y utilizar las cucharadas de leche que sean necesarias para lograr una masa homogénea. Hacer y formar una bola. Cubrirla y dejarla reposar en un lugar frío (por ejemplo en el frigorífico). Untar una placa con mantequilla. Hacer pequeñas bolitas del tamaño de una canica grande y colocarlas en la placa a cierta distancia entre sí y presionarlas. Meter la placa en el horno a una temperatura de 150-175 ºC y hornear unos 15 minutos.
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